domingo, 27 de agosto de 2017

Uno

En ocasiones, la vida, nos sorprende y nos acerca personas maravillosas y aún a riesgo de parecer tópico, ese fue mi caso.

Aquel verano no podía ir peor y cada día deseaba que se acabara para volver a la normalidad, al ajetreado día a día. Sin embargo, no fue así, ya que alguien apareció. Apareciste tú.

No tenías motivo alguno para ayudarme, apenas me conocías y aún así decidiste quedarte conmigo, escucharme y darme ánimo. Fue entonces, desde aquel momento, cuando toda la oscuridad se esfumó y sentí que el sol volvía a brillar.

Tras aquel instante,  los días fueron pasando y mi mente no podía dejar de pensar en ti. Los nervios, inundaban mi cuerpo cada vez que tu imagen venía a mi cabeza. No podía más, necesitaba decirte lo que sentía por ti. Y sin más, una noche cualquiera tras mucho hablar, al fin, nos supimos sincerar.

Desde entonces, comenzó el inicio de nuestro camino juntos y sin darme cuenta, tus profundos ojos marrones se fueron convirtiendo en mi imagen favorita, y sin darme cuenta, tu voz se volvió la cura a mis problemas y sin darme cuenta, te fuiste convirtiendo en una parte muy importante de mi.

Pronto aquel chico que llegó por casualidad, se convertiría  en mi compañero de aventuras, en este viaje que es la vida, el mejor y el más fiel compañero que podría tener.

Tú, mi compañero de viaje, quiero que sepas estoy profundamente agradecido a aquello que te ha puesto junto a mi, pero, más agradecido te estoy a ti. Por ser la pieza que faltaba en mi ser, por traer la alegría, por emocionarme, por chincharme, por soportarme, por erizarme la piel con tus besos, por ser mi último pensamiento cuando me voy a dormir.

Sé que aún viviendo mil vidas más, no sabría encontrar la palabras necesarias para darte las gracias por todo, pero lo que si hallaría es el modo de  estar siempre junto a ti. No obstante, aprovecho este rato de esta vida mía para decirte que siempre podrás contar conmigo, que seré la mano que te ayude a levantarte cuando caigas, que intentaré que nunca se borre tu preciosa sonrisa y que estaré siempre contigo por grande que sea la distancia entre nosotros.

Después de todo esto, tan sólo me queda decirte que aunque mi corazón deje de latir, este sentimiento por ti, nunca podrá huir.


Te quiero.

















No hay comentarios:

Publicar un comentario