viernes, 23 de septiembre de 2011

Recuerdos.

Todos los días te levantas para ir a trabajar o para ir a estudiar, pero ningún día es igual.
Es curioso como a veces sentimos una euforia, como sentimos que todo nos va a salir bien, que va a ser un dia fenomenal, sí, esos días que te miras al espejo y te ves guapo, sonríes y sales con paso firme a afrontar el día que se presenta.

También es curioso como esa euforia se puede ir en tan solo un segundo, como una simple palabra, gesto o cualquiera otra cosa hace que te hundas. Quizás sea la tontería más grande del mundo, pero nosotros le damos más valor de lo que tiene.
Esa seguridad que hasta hace segundos tenías se desvanece, se rompe y notas como si fuera una hoja, la cual se deja llevar por el viento.

Es curioso como en tan solo un instante, todo se va y vuelve la alegría, así derrepente, tras una risa todo está arreglado. 

Sorprendente es lo contadictorios que somos, como hacemos de un grano de arena, un mundo y de como nos dejemos influir por lo demás o de como nos preocupamos por tantas cosas que olvidamos disfrutar de las pequeñas cosas.

Pero lo que sí es sorprendente es como nuestra mente selecciona todas estas cosas, como borra los momentos de dolor y como guarda los buenos. 
Esos buenos recuerdos, que parecen estar reviviendo y ocurriendo de nuevo, sientes como el tiempo se para, recuerdas cada voz, cada sonido, el aire, los olores, todo. 

Un recuerdo, un instante que parece más, y una sonrisa en los labios.

¿ Para qué recordar los malos momentos teniendo muchos buenos que recordar, y muchos más aun para vivir?  Así que vive la vida, sonríe porque cuando menos te lo esperes no lo podrás volver hacer, disfruta y recuerda que la vida tiene diferentes etapas, a veces son malas y parece que todas las desgracias vienen juntas, pero aprende de todo lo malo hazte fuerte y recuerda, después de la tormenta llega la calma.

Demuéstrale al mundo que tiene mil y un motivo para sonreír. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario