miércoles, 18 de enero de 2012

Momentos difíciles.


A veces me quedo mirando el cielo gris, tras el cristal, recordando todo lo pasado en aquellas navidades... 
Lo duro que puede ser para alguien el ver como su vida ha cambiado, que no volverá a ser la misma, en cambio para otras seguiría siendo lo mismo....
Suspiro, y entonces noto un brazo que agarra el mio con delicadeza, lo abraza, siento tu calor envolviéndome y una voz dulce que me hace salir de mis pensamientos.


- ¿ En quién estás pensando?, ¿ no te habrás enamorado de otra?.- bromeas.
- Jajajaja, me río casi en un susurro,- sabes que solo tengo ojos para ti, pero esa que acaba de pasar...
- ¿ Quién, quién?,- me apartas e intentas encontrar un hueco para mirar por el cristal.
- Es broma tonta, yo solo te quiero a ti.


Me miras intentado aparentar enfado pero enseguida sonríes, y vuelves abrazar mi brazo con fuerza apoyando tu cabeza en él. Me miras me vuelves a sonreír, yo te miro y beso tu sien. Sigues en esa postura durante todo lo que queda de clase, te miro mientras atiendes en clase y me río en mi interior pensando en la antigua Lidia, en aquella que atendía en clase, que no perdía un minuto en nada...


La hora pasó bastante más rápido de lo que había pensado, enseguida Lidia y yo fuimos a por Lucía y Juan que estaban ya en el pasillo, nos saludamos como siempre y comenzamos a hablar mientras andábamos por el pasillo como siempre. Pero ya nada era como siempre, esta vez Lucía empujaba de la silla de ruedas de Juan, mientras este se quejaba de que podía hacerlo, Lidia y yo íbamos cogidos de la mano hablando y metiéndonos de broma con la nueva parejita de la facultad, pero algo más había cambiado. En ese instante pasaba Pedro, quien intentó desviar la mirada de nosotros, pero yo me giré y puede ver como nos miraba, en ese instante sentí rencor, furia, esa sucia rata no tenía lo que tenía que tener siquiera para mirarnos a la cara, pensé.


- Oye Dani, ven.- me dijo Juan.
Me acerque a él dejando a Lidia con Lucía,- dime, ¿ qué pasa tío?.
- Nada... solo que me siento raro, no me gusta que la gente me mire con esa cara.
- Bueno... tienes que animarte, ya sabes que esto no es fácil, pero bueno hay que ser fuerte, ¿ no crees?.
- Sí, la verdad...
- Si quieres vente esta tarde a mi casa, y hacemos el trabajo que nos acaban de mandar, y así puedes contarme todas tus rayaduras, ¿ qué dices?.
- Bueno... pero, ¿ enserio que nos vamos a poner con el trabajo?.
- ¡Que bah!, ese es el pretexto para que estas dos no se acoplen, te vienes a comer a mi casa y luego unas partidas a la "play".
- Eso está mucho mejor, tú si que sabes como animar a un amigo.
- Jajaja, lo sé-. le respondí mientras arqueaba las cejas varias veces seguidas en señal de mostrar superioridad.


Lo que quedaba de mañana pasó con normalidad, pronto llegó la hora de irse y nos despedimos para por fin irnos a comer. El trayecto en coche se pasó bastante rápido, ya que entre risas y tonterías se nos paso el tiempo volando a Juan y a mí.


- Mamá, ya estoy en casa, vengo con Juan.
- Hola Dani, hola Juan,- en ese instante mi madre le miro como queriendo acostumbrarse a su silla de ruedas. 
- Bueno voy a hacer algo más de comida. Si me hubieses avisado antes hubiera hecho más comida,- dijo esto mirándome a mí.
- Pero mamá, si siempre acaba sobrando comida, no creo que haga falta que hagas más.


En ese momento mi madre se fue a la cocina mientras Juan y yo íbamos al salón.
- Bueno, voy a poner la mesa- dije mientras me quitaba el chaquetón- creo que mi madre ha hecho lasaña.
- Ummm, que hambre me está entrando jajaja, respondió jocoso Juan.


Tras una corta espera, al poco comenzamos a comer. Fue una comida bastante amena la verdad, Juan era casi como otro de la familia en mi casa, ya que nos conocemos desde pequeños. 


Recogimos todo, limpiamos un poco y nos quedamos solos en el salón estudiando ya que mi madre había tenido que ir de compras..


- Dani, tio... me siento fatal...- dijo mientras escribía en un folio- es difícil tener que poner una sonrisa a todos cuando no tienes ganas de sonreir...
- Ya... respondí casi en un silencio.
- Tío, no sabes lo que me jode tener que ver como todos me miran y piensan: pobrecito, míralo en sillas de ruedas... - continuó mientras se le humedecían los ojos- no quiero que la gente sienta compasión de mi, no quiero dar pena, ni lástima, ¡ solo quiero que vean que no soy un jodido minusválido!,soy el mismo de siempre joder...
- Lo sé Juan, pero solo tienes que darle tiempo a la gente a que se acostumbren a tu nueva situación pero aún así tienes que asumir que mucha gente te mirará así, sé que no es fácil, pero me tienes para ayudarte, me tienes a mí y a todos los demás.
- Lo sé.... - contesto con la voz de resentimiento.
- Además tienes a Lucía que te quiere, te quería antes del accidente, y te quiere ahora también, tienes que ser fuerte tío ya no solo por ti, sino también por ella.
- Llevas razón... tengo que hacerlo por ella, por ella y por mí, gracias tío no sé que haría sin ti- dijo mientras volvía a sonreír.
- Bah, bueno no te pongas con ñoñerias jajaja.
- Jajaja habló...
- Bueno vamos, que tengo ganas de jugar a la "play".


Nos pusimos manos a la obra, y poco después nos pusimos a jugar a la "play" hasta que perdimos la noción del tiempo. Una buena tarde la verdad, hacía tiempo que no quedábamos para "echar unos vicios",como nosotros lo llamábamos cuando estábamos en la ESO, pero por  un amigo uno hace lo que sea.


"Din, don" suena el timbre, ¿ quién será? pienso, abro la puerta, una chica se me echa encima nada mas abrir la puerta, eran Lidia y Lucía.


- Venimos de compras- decía mi chica mientras me daba un beso en los labios.
- Qué frío hace fuera- decía Lucía mientras se dirigía a los brazos de Juan.
- Bueno, ¿ os quedáis a cenar? hay sobras de hoy al mediodía- dije bromeando.
- Vaya anfitrión estas hecho...- contestó mi chica- pero bueno no te vamos a decir que no...- continuó diciendo.
-¡ Qué cara tienes!, respondió Lucía y enseguida nos echamos a reír por su comentario.


Vaya noche de risas, anécdotas y tonterías nos esperaría por delante, como en los viejos tiempos, antes de todo.










No hay comentarios:

Publicar un comentario